1Prediciendo los movimientos de los mercados financieros
En esas pocas en que los libros de cualquier tipo y calaa pululaban en los anaqueles de libreras especializadas como Cspide, llegu a ver un par de obras que analizaban en desusado detalle como hacer plata comprando y vendiendo acciones. No me acuerdo los ttulos pero no se trataba de obras muy distintas de Encyclopedia of Chart Patterns deThomas N. Bulkowski (Wiley Trading Advantage, 2000) o deTradings Systems That Work: Building and Evaluating Effective Trading Systems de Thomas Stridsman, (McGraw Hill Text, 2000).
Usando programas como Tradestation (hoy en su versin 6.0) o Excel, muchos autores crean tener la precisa acerca de como meterse en el tembladeral de la especulacin de la Bolsa sin que nadie saliera demasiado lastimado -o por lo menos los que vendan esos programas, o los que saban usarlos mejor que nadie.
El resultado fue que desde Marzo del 2000 hasta la fecha mas de 4 billones (millones de millones) de dlares de USA se volatilizaron y no hubo ni manual ni programa de computacin que ayudara a contener la avalancha.
Despus de todo el uso de principios matemticos para predecir los movimientos de los mercados financieros es algo que se viene practicando desde hace mucho. Aqu como en muchas otras reas pulula el lenguaje metafrico y se formulan las teoras mas extraas sin ningn tipo de resquemor o vergüenza. Pero llegado el momento de aplicarlas, todo resultaba un bochorno. Sin embargo recientemente aparecieron nuevas metforas para supuestamente mejorar nuestras oxidadas habilidades de predecir el futuro del comportamiento de las acciones.
ÀO no se dice por ah que los precios de los bonos son atrados hacia valores que son los "atractores extraos de la teora de las catstrofes" (para una introduccin a la teora ver de J.Briggs y F.D.Peat Espejo y reflejo. Del caos al orden. Guia ilustrada de la teora del caos y la ciencia de la totalidad, Gedisa, 1994?)
Con mayor ambicin an los que utilizan las teoras de las ondas de Elliot imaginan que la sociologa de las masas lleva a los mercados hacia patrones identificables y repetitivos bastantes parecidos a las auto-similaridades de los fractales (Àqu habrn/habr querido decir?).
Como todas las herramientas especulativas que tenamos siempre resultaban insuficiente ahora contamos con mtodos basados en modelos "microscpicos" de los mercados que son bastante mas sofisticados que los enfoques a dedo anteriores. Entre los mtodos mas sofisticados estn los elaborados por los investigadores de la Universidad de Oxford, o los de Ricardo Mansilla de la UNAM de Mexico que han utilizado herramientas de la termodinmica y la fsica estadstica para hacer predicciones similares a los de la gente de Oxford, sin olvidar las rarsimas aseveraciones de Didier Sornette de la Universidad de California de Los Angeles, que sugiere que los eventos extremos estn precedidos por oscilaciones aparentes cuando se ve al tiempo en una escala logartmica (otra vez Àde qu estarn hablando?)
Cada vez queda mas claro, por mas que a lo mejor es una ilusin retrospectiva, que la cada de 361.58 puntos del Nasdaq el 14 de Abril de 2000, se poda haber advertido -lo que no necesariamente significa que se podra haber evitado por completo- si se hubiese podido conocer la informacin que estaba codificada en el estado global del sistema de cotizacin de las acciones.
2. Las fuerzas internas del sistema
Aunque en ocasiones excepcionales algunos hechos extremos son disparados por incidentes aislados y azarosos, la mayora es generada desde fuerzas internas del sistema.
Hay un efecto cooperativo de los agentes que juegan todos al mismo juego. Antes de que se produzca la gran transicin se forman opiniones muy claras de hacia donde va el sistema y su accin colectiva determina hacia donde se dirige el movimiento.
Dado el tamao y complejidad de los mercados financieros hace rato que los econo-fsicos han estado estudiando el juego de la minora. En este juego los jugadores tienen una memoria muy limitada, tal como el cambio diario en un ndice de mercados y deben elegir una alternativa a cada momento, por ejemplo comprar o vender con esa mnima informacin.
Los que estn del lado de la minora son los que ganan, los compradores de commodities obtienen un mejor precio si hay mas vendedores que compradores
Para sorpresa de muchos las simulaciones numricas de los grupos de estudio demuestran que un sistema complejo tiende a caer en un pequeo corredor de predictibilidad, con muy poca variacin en el comportamiento de corto plazo, pero con la dinmica interna como para producir un gran cambio. La gran noticia es que casi la mitad de esos movimientos extremos tienen lugar durante esos perodos. En los corredores de predictibilidad la poblacin no solo ve los mismos patrones sino que va a responder de la misma manera a los mismos. La perdida de diversidad lleva a los agentes a comportamientos similares.
No todos coinciden con que estas lneas de trabajo sean la mas fructferas. Robert Axtell, de la Brookings Institution, en Washington, D.C., sospecha que muchos de los resultados anteriormente mencionados, aunque interesantes, no pueden generalizarse. Dado que hay mas perdedores que ganadores en el juego de las minoras, el mismo no sera til para la gran cantidad de situaciones en donde las transacciones son mutuamente ventajosas para todos los participantes.
Independientemente del alcance de la predicciones no hay duda de que cualquiera de estos modelos, si nos provee minimamente de datos para operar en estos turbulentos escenarios es mas que bienvenido. Un regulador del mercado electrnico podra ver venir las seales caticas premonitoriamente tomando algunas medidas para mantener la diversidad y atemperar los cambios.
Lo mismo podra pasar con sistemas de robots o de satlites, que en vez de ser monitoreados manual y planificadamente por seres humanos, podran ser controlados autogestionariamente por robots que remataran el espacio vaco en los lugares en los que estos existan.
De hecho ya ha habido predicciones concretas que han sido testeadas en mercados reales con buenos resultados, aunque los plazos que se han considerado son extremadamente cortos, como por ejemplo, intervalos de seis horas (nada que ver con las semanas o meses de anticipacin que necesitamos para anticipar adecuadamente cadas abismales como las que arrasaron con el Nasdaq).
Lo cierto es que por fin muchos de los secretos de la teora del caos y de las catstrofes estn empezando a ser operacionalizadas, con dcadas de retraso, y los resultados son alentadores aunque an estn a aos luz de las urgencias que necesitamos resolver. Peor es la nada. Como sucede demasiado frecuentemente en la poltica.
3. Modelos de la complejidad e insights sobre el riesgo
Si bien no es probable que los modelos de la complejidad nos hagan ricos, al menos estn brindando interesantes y llamativos insights sobre el tema del riesgo.
Como seala mas de un comentarista la econofisica parece una contradiccin en si misma. ÀQu tiene que ver el comportamiento inmutable, bobo y repetitivo de una partcula elemental, con la actividad econmica en donde la psicologa, la incertidumbre y la indeterminacin llevan la voz cantante.
Hace rato que estas oscilaciones caticas de la bolsa se vienen analizando. Pero eso no quiere decir que todo sea aleatorio. Los inversores se comportan mucho mas conservadoramente en Noviembre cuando los bonos de fin de de ao estn a la vista, que un da despus del ao nuevo cuando todo vuelve a a contabilizarse pero tambin todo parece mucho mas confuso e indeterminado.
Adems, mas all de la obsesin de analistas y martingaleros por los precios y los indicadores numricos, gran parte de la transacciones se hacen en base a intangibles tales como la experiencia, la intuicin y sobretodo -aunque parezca estrambtico- las corazonadas.
Sabiendo todo esto -y mucho mas porque estamos leyendo a Robert Shiller y su Exhuberancia Irracional y la cara se nos cae de vergüenza cuando entendemos como funciona esta lotera que es la bolsa, que sera segn los analistas el baremo de la hiperracionalidad- Àcmo compaginamos la fsica con la economa?
De esto se estan ocupando hace rato Neil Johnson y sus colegas del Clarendon Laboratory, en colaboracin con miembros del Oxford Centre para las matemticas industriales y aplicadas (OCIAM) - convencidos como estn de que existe una profunda (y hasta ahora invisible e impensada relacin) entre la actividad financiera y el comportamiento de las partculas, las fuerzas y las molculas.
Hace mucho que Johnson estudia el concepto de los mltiples cuerpos y de su evolucin conjunta en el tiempo. Claro que l lo haca con las partculas que generan informacin cuntica. No hace mucho descubri que existe una profunda similitud entre las colecciones complejas y las interacciones de las partculas. Porque se trata del mismo tipo de comportamiento colectivo que vemos en un mercado tradicional con multitudes fragmentadas, intermediarios, compradores y accionistas.
Por eso Johnson ha estado construyendo modelos de los mercados. Claro que lo hace usando un enfoque que poco o nada tiene que ver con lo que hacan (y siguen haciendo) los economistas clsicos. Porque tradicional mente -y as funciona esa maravilla de la ingeniera de la simulacin que es la hoja de clculo- los economistas empiezan con conjuntos de supuestos acerca de como funciona el mercado, llenando despus de datos el modelo.
Los fsicos hacen exactamente al revs. Empiezan desde cero, se dejan atosigar por carradas de datos, y solo despus empiezan a hipotetizar patrones significativos, tratando de identificar o sugerir como opera el mecanismo. Se trata de un ejemplo claro de minera de datos, que a su vez solo es posible porque desde que existen los mercados electrnicos todas las transacciones se registran con una minuciosidad implacable.
4. De porque el tiempo es una variable clave
Sumando a un grupo de colaboradores, Johnson acerc este mercado simulado o artificial a los comisionistas de un banco importante para someterlo a prueba. El juego consista en que los operadores jugaran contra el mercado artificial, tratando de ganar plata y vencerse entre si. Uno de lo resultados llamativos que se obtuvo en el experimento fue una enorme valoracin del tiempo.
Comprar o vender es lo mismo que quedar atrapado en medio de una congestin de trafico en el camino de retorno a casa habiendo dos rutas a nuestra disposicin. Todos queremos tomar el camino en el que no hay nadie, pero desde el momento en que varios pensamos lo mismo, la profeca de auto-realizacion se encarga del resto y estamos igual o peor que antes.
Sucede exactamente lo mismo con la compra de acciones. Con una diferencia nada menor. La base del juego en un mercado es obviamente comprar cuando todos venden y vender cuando todos compran. Solo que esto solo funciona en el corto plazo.
Lo mas importantes en estas elucubraciones es el timing. Porque lo que es cierto en el corto plazo no lo es en el largo, trtese de semanas o meses. Ya que en ese caso conviene seguir a la manada y uno se acopla a las tendencias generales.
Quien conozca algo de psicologa financiera comprender de inmediato que lo que parece un exceso de egosmo y bsqueda de inters propio es tambin un complejo y sutil entremezclado de egocentrismo y reciprocidad. Los especuladores siempre estn mirando lo que hacen los otros y por lo mismo con lo que hacen afectan al resultado (lo que en fsica cuntica es el efecto que depende del observador).
Dado que lo que esta gente hace tiene consecuencias sumamente prcticas se entiende que cada vez que cuentan en que andan les caigan como peludo de regalo una retahla de preguntas del tipo.
1) ÀNos podr brindar la econo-fsica el tipo de conocimiento que nos permitir convertirnos en ricos? La pregunta es tan tonta como previsible la respuesta. El comportamiento de la bolsa es el propio del sistema dinmico no-lineal y por lo tanto es imprevisible. No hay forma de saber exactamente que ocurrir nunca. Por eso que los gures y los autores de libros pseudo voluntaristas digan lo contrario, da risa o espanto.
Sin embargo no todo est perdido y por algo estos estudios tienen un valor llamativo. Porque de lo que s dicen algo -y aunque no lo controlan al menos lo estiman- es acerca del riesgo (de las inversiones o de la toma de decisiones).
Aunque en la Argentina la palabra riesgo, no se conozca en cualquier lugar mas o menos normal o serio, el riesgo es (o debera ser) una preocupacin constante de los banqueros y de los financistas.
Y si bien es casi connatural volver equivalentes a la banca con la especulacin no lo es menos, que hace dcadas que esa estimacin es bsica (insisto salvo para el caso Argentino) para detemrinar los dimes y diretes del factor riesgo (pas). Ningn Banco serio hara lo que todos han hecho aqu que es olvidarse de que el valor supremo del banquero capitalista es minimizar la exposicin de sus carteras.
Mientras tanto el piso donde se compran y venden las acciones es equivalente a un portafolio individual de acciones. Hace falta variedad para crear un equilibrio. Si todos los comisionistas estn haciendo lo mismo al mismo tiempo la cosa se pone muy peligrosa tal como lo demuestra la fenomenal suba y la no no menos espectacular cada del Nasdaq en los ltimos 6 o 7 aos
Al hacer correr escenarios a travs de un mercado artificial es posible computar los riegos inherentes a cualquier transaccin de marca mayor. He aqu una excelente razn para que el banco japons de inversiones Nomura haya sido uno de los primeros interesados en seguir de cerca lo que estn haciendo los investigadores ingleses.
La segunda pregunta que est en los labios de quien quiera interrogue a los econofisicos es la cuestin de las cadas estrepitosas o crashes. ÀQuin no querra saber cuando va a ser el prximo lunes negro (como el que ocurri en Octubre de 1987), o la catstrofe de Octubre de 1929? ÀO mas recientemente la de marzo del 2000, que en solo tres meses redujo el valor de la acciones del Nasdaq a casi la mitad?
La respuesta es la misma que siempre dan los meterelogos o los gelogos. No sabemos cuando ni donde tendr lugar el prximo tornado o terremoto, pero lo que si podemos saber es si falta mucho o poco para que ello suceda.
5. Crashes, catstrofes y fluctuaciones de pequea monta
Aqu se instala la novedad que aportan los econo-fsicos. Porque mientras que los economistas tradicionales (y por aqu todos lo son/somos) insisten en una imbecilidad rayana en la soberbia con la ultraestabilidad, ellos saben que los crashes y las catstrofes asociadas estn incrustados en las fluctuaciones de pequea monta, nada dramticas que tienen lugar en el da a da.
Visto desde esta perspectiva el Lunes Negro de Octubre de 1987 era harto previsible. Lo que no podemos saber es si nos hubiese servido de algo saberlo en ese momento (se trata de un argumento semejante al que invalida la posibilidad de cambiar el pasado viajando en la maquina del tiempo).
La pregunta del milln es que si todo el mundo sabe que un desastre est en camino Àeso lo evitara o hara las cosas aun peores? (Àpaso algo parecido con la salida de la convertibilidad?).
Lamentablemente la econo-fisica es bastante menos til cuando de modelar sistemas macroeconmicos se trata. Por eso quienes acuden a ella siempre se hacen una tercera pregunta, a saber Àqu pasar con la introduccin del euro, o como afectar una nueva guerra a la economa, o para volver a nuestro caso favorito cmo terminar impactando la devaluacin a la propia viabilidad de la Argentina?
Al tratarse de escalas de tiempo de largo plazo todo se vuelve muy especulativo. No solo suceder que en el largo plazo todos estaremos muertos, como supona Keynes, sino que en ese lapso especulativo los resultados de los modelos economtricos tradicionales, y los de los econo-fsicos son mas o menos parecidos, e igualmente deprimentes.
La ley de Pareto del 80/20 tiene una extraa pregnancia en la realidad (aunque no en el pensamiento econmico). Donde quiera que miremos como est distribuida la riqueza sta parece alojarse de forma racional en las manos inapropiadas. Siempre el 80% esta en manos del 20%.
Es obvio que se trata tanto social como moralmente de una situacin indeseable, pero Àquin dijo que tenemos que creerle a la mxima hegeliana de que cuando la realidad contradice a la racionalidad la que est equivocada es la realidad?
Porque curiosamente desde el punto de vista econmico este comportamiento produce estabilidad. Una buena analoga es un grupo de automovilistas manejando en una autopista a diferentes velocidades. Todo bien. Pero si todos manejramos a la misma velocidad la cosa se pondra endiabladamente complicada y lo mismo pasara con la distribucin de la riqueza. La igualdad vuelve sumamente inestable al sistema y lo fuerza a no poder adaptarse a las cambiantes circunstancias.
Hace dcadas que Ilya Prigogine y Rene Thom -junto con otros pioneros- vienen estudiando la ultraestabilidad de los sistemas complejos. Hace ya mas de una dcada que el Instituto de Santa Fe en Nueva Mxico -de la mano de Brian Arthur- viene trabajando en la misma direccin.
Pero esto de los econofisicos es todava mas reciente. Todo empez en el International workshop on econophysics and statistical finance del 28 al 30 de Septiembre 1998, PALERMO (Italy) donde hubo presentaciones tales como las que hicieron H. Eugene Stanley (Dept. of Physics, Boston University, USA) Can Statistical Physics Contribute to the Science of Economics?; Neil F. Johnson (Physics Department, Oxford University, Inglaterra) Crowd Effects and Volatility in Markets With Competing Agents; Jose Ramon Sanchez-Galan (Dpto. Economia de la Empresa, S. Pablo~ Universidad de Ceu, Espaa) Multicriteria Decision in the Analysis of Monetary Funds in the Spanish Financial Market. Misako Takayasu (Faculty of Science and Technology, Keio Univ, Japon) Zipf's Law in Income Distribution of Companies.
A esa reunin organizada por una bandada de 10 fanticos le sigui otra en Birmingham. En 1999 se dispar la bola de nieve y ahora se viene una avalancha de simposios y seminarios ; existiendo numerosos recursos que sintetizan esta movida , incluyendo un par de journals dedicados ecxlusivamente a las relaciones non sanctas entre fsica y finanzas e innumerables papers sobre el tema
Hay tantas expectativas en el tema que la querida Sun Microsystems esta diseando computadoras ad hoc que puedan trabajar como se debe en el campo de las finanza computacionales
5. Factores contextuales
Pero sobretodo todo hay sudor, dolor y lagrimas detrs de toda esta movida. En una nota reciente Edward Chancellor trata con eficacia el tema de la burbuja de las compaas tecnolgicas. Cuando la vaca parecia estar mas o menos bien atada, todo se desmadr.
Gran parte de la motivacin para la emergencia de la econo-fisica sali del terrible fracaso de los fondos del Long Term Capital Management que perdieron la friolera U$ 2.300 millones en 1999.
Premios Nobel del calibre de Myron Scholes y Robert Merton vieron erosionadas sus predicciones y prestigio cuando las inversiones de los fondos en el mercado ruso fueron barridos por una devaluacin del rublo de un 70% en Agosto de ese ao.
Frente a esas catstrofes podemos imaginar dos salidas alternativas. O creemos en los econo-fisicos, o caemos en mano de los astrlogos financieros (ven que hay de todo en la via del seor). Cuando el riesgo es alto la necesidad de creer aumenta exponencialmente.
No solo podemos recurrir a astrlogos individuales sino incluso a fondos de inversin movidos por criterios astrolgicos como los que tienen Henry Weingarten en USA o Christeen Skinner, en Inglaterra
En estos casos los astrlogos deciden el comportamiento de los mercados analizando la fecha de nacimiento de las compaas y dibujndoles acorde su carta natal.
Obviamente que la reputacin de los astrlogos y de los analistas tradicionales se hizo aicos con el experimento que tuvo por protagonista a la niita de 5 aos Tia Laverne Roberts, quien en un ejercicio de simulacin logro mejorar su portafolio en un 5.8% mientras que un analista profesional perda 46.2% y un astrlogo tambin caa 6.2%.
Para terminar, hace mucho que estamos dando vuelta con estos intringulis porque lo que esta en juego es maysculo. Sin embargo dejando de lado estas tontera de la astrologa y de los juegos con chicos los mtodos matemticos que se han utilizado que van desde el uso de la serie de Fibonacci hasta mediciones mucho mas sofisticadas no han dado gran resultado.
Existen incluso economistas que insisten en que el precio de una accin particular en un da determinado es totalmente aleatoria. Ademas hace mucho tiempo que Burton Malkiel en su afamado A Random Walk on Wall Street (original de 1973, hoy por su sptima edicin) insiste en que los precios de las acciones no pueden ser predichos de una transaccin a la siguiente
Tanto Malkiel como Roger Alford de la London School of Economics son enormemente escpticos respecto de la validez de trabajos como los de Johnson y sus aclitos.
Aunque hay que mirarlos con desconfianza los mismos indican una convergencia entre la especulacin cientfica y la financiera y de mercados que merece suma atencin. Sino para hacernos mas ricos (ya que al hacer todos lo mismo solo estaramos generando otra forma de caos), sino para empezar a entender en casos concretos y reales como funciona el agregado de comportamientos, como es posible simularlo y eventualmente entenderlo. ÀCambiarlo? Uhm eso es otro captulo y seguramente tiene otro precio.
Para saber mas ver
http://www.scientificamerican.com/techbiz/0502scicit5.html
http://www.oxfordtoday.ox.ac.uk/archive/0001/13_3/06.shtml
No perderse tampoco:
Los EconoPhysics Papers del Oxford Financial Research Center
especialmente Crash Avoidance in a Complex System de Michael L. Hart, David Lamper, Neil F. Johnson
y From market games to real-world markets de Paul Jefferies, Michael Hart, P.M. Hui, Neil Johnson
Este es el seminario que Neil Johnson dict en el primer semestre
Papers de Johnson en el Instituto de Santa Fe
Esta nota fue publicada originalmente en el Interlink Headline News de Buenos Aires en los nmeros 2656, 2706 y 2710 del ao 2002.
El articulo me ha encantado. Eres un fenomeno .
Mi direccin de contaco es esta : menflo@hotmail.com
me gustaria contactar por messenger.
Publicado por: Ivan | jueves, septiembre 05, 2002 en 07:53 p.m.